Las Insurtech como pilares de la transformación digital

El negocio es el fin y la tecnología el catalizador. Es un axioma sencillo que, sin embargo, parece que tiende a olvidarse últimamente. Las nuevas tecnologías acaparan los medios y cualquiera diría que son capaces de solucionar cualquier problema. No es raro encontrar empresas que se han olvidado de crear un plan para alinear su negocio con las nuevas tecnologías digitales, un plan que les permitiría identificar y aprovecharse de todas las oportunidades que ofrecen. Así que para cualquier empresa debe ser fundamental institucionalizar un proceso que les permita entender y definir aplicaciones de negocio basadas en las nuevas tecnologías digitales.

La tecnología genera nuevos modelos de negocio y productos altamente competitivos, algo que el nuevo consumidor demanda de una forma distinta y personal. Una empresa incapaz de responder a las nuevas dinámicas del mercado corre el riesgo de ser sustituida, y no necesariamente por su competidor habitual. Las start-ups son el ejemplo de cómo la tecnología puede ser la clave del éxito en las grandes ligas y también de que el tamaño, más que una debilidad, es una cualidad para responder a las necesidades del cliente de forma ágil. Seguro que más de alguna vez ha escuchado que los grandes players deben parecerse más a una start-up. Pero aunque las cosas no son blancas ni negras, es innegable que la habilidad de crecer sin perder agilidad y cercanía al mercado es un fenómeno que se estudia en las principales escuelas de negocio del mundo.

Aunque el sector seguros ha entrado en el campo de juego algo más tarde que otros (como el turismo y la banca) ya está demostrando que las tecnologías digitales pueden llegar a ser el factor competitivo de mayor impacto. Según informes del sector, se calcula que las start-ups insurtech podrían hacerse con hasta el 20% del negocio en los próximos cinco años. Y sin embargo, solo el 43% de las aseguradoras ha adoptado estrategias para incorporar tecnologías digitales en el núcleo de su negocio.

Las aseguradoras deberían dedicar esfuerzos a explorar múltiples oportunidades de negocio basadas en las nuevas tecnologías como un ejercicio de aprendizaje y de desarrollo de productos (Modelos como los venture builders permiten este tipo de acciones). No es nada raro que las empresas se pongan a hacer algo con las nuevas tecnologías sin haber definido una estrategia que dé sentido a sus acciones. Aunque en lo que a tecnología se refiere, siempre es mejor hacer algo que sentarse a esperar. Pero aun así, alcanzar los resultados de forma eficiente es una máxima de las empresas y por ello ese algo debe ir acompañado de una estrategia que lo sustente y dé sentido. Sobre todo dadas las oportunidades que ya han demostrado algunas tecnologías como el big data, internet de las cosas y blockchain.

El big data, ese conjunto de datos masivos que algunas empresas tienen aunque quizá no lo, puede ofrecer grandes ventajas en la toma de decisiones si se analiza y utiliza de forma correcta.  Esta tecnología tiene particular relevancia si consideramos que el 90% de los datos a nivel mundial se ha creado en los últimos dos años. Esta cifra no solo resalta que el crecimiento de los datos es exponencial sino que convertir esos datos en información útil puede ser cada vez más complicado.

En el sector seguros existen una serie de posibles aplicaciones de interés pero me parece relevante destacar  dos de las oportunidades que ofrece esta tecnología. Por un lado, la capacidad de predecir con muchísima exactitud el futuro e influir sobre el mismo con acciones preventivas. Toda buena aseguradora sabrá que la necesidad de predecir no es nueva, pero el big data tiene el potencial de revolucionar la historia de la predicción. Por ejemplo, esta tecnología podría ser capaz de predecir que un vehículo va a sufrir un problema, lo que permitiría avisar al cliente con antelación y tomar medidas para reducir las incidencias. La otra gran oportunidad que ofrece el big data es la microsegmentación y personalización masiva de servicios como las pólizas, que podrían adaptarse a las necesidades y características individuales de cada cliente. No obstante, esta oportunidad va asociada a la cuestión ética de que los modelos analíticos detecten personas inasegurables cuyos riesgos detectados son inasumibles.

Blockchain es más reciente y aunque lleva de moda ya algunos años, este último parece estar acaparando más atención que nunca. Esta tecnología consiste en una base de datos descentralizada que emplea mecanismos de consenso para asegurar la confianza, integridad y seguridad sin necesidad de una autoridad central ni un registro central de datos. Dicho de otra forma, es una tecnología que permite aplicaciones peer-to-peer (P2P) y, por tanto, una tecnología que por naturaleza quiere eliminarla intermediación. Su principal aplicación actual es Bitcoin, una criptomoneda cuya capitalización de mercado supera los 9.500 millones de dólares (más de 8.500 millones de euros). Sin embargo, parece que el impacto de esta tecnología en el mundo de los datos será mucho mayor que en el de los activos financieros.

En el sector seguros hay varias aplicaciones que están empezando a posicionarse como potenciales. Personalmente considero que las oportunidades a explorarla a corto plazo están relacionadas con la eficiencia de procesos en contrataciones y reclamaciones. Los smart contracts son contratos ejecutables automáticamente al ser capaces de validar por sí mismos el cumplimiento o no de sus cláusulas. Esta aplicación de blockchain ofrece un incremento significativo de la transparencia y eficiencia de los procesos de pagos de pólizas por ejemplo, así como una disrupción en la forma en que se está trabajando actualmente.  

Por último, internet de las cosas (o internet of things) representa la capacidad de dotar de una conexión de internet a cada cosa que haya en el mundo, ya sea la correa de un perro o la nevera de casa. Gracias a ello es posible extraer información del objeto y comunicarse con él en remoto. Podemos imaginar, por ejemplo, una app móvil que enciende el aire acondicionado de casa cuando la estancia supera los 34 °C. Aplicado al sector seguros, destacaría su capacidad para mejorar el control de coberturas y reducción de incidencias. Los dispositivos portables podrían determinar si un cliente estaba realizando una actividad contraindicada cuando sufrió un accidente, y podría ofrecerle consejos para ayudarle a adoptar hábitos saludables. La capacidad de capturar información en tiempo real de prácticamente cualquier parámetro y lugar es una revolución de oportunidades pues permite tomar decisiones automáticas con datos veraces.

Estas breves pinceladas sobre estas tres tecnologías demuestran su enorme potencial para ofrecer nuevas oportunidades de negocio. Y puede que resulte menos obvio que si las tres trabajan de forma conjunta su fuerza será aún mayor. Internet of things capturará los datos, big data los analizará, y blockchain permitirá operar de forma automática en consecuencia. Este potencial puede ayudar a las empresas para realizar su transición digital, tanto en productos como en procesos. Esto no solo les ofrecerá nuevas oportunidades sino que les ayudará a ser más competitivas.

Desde Opinno trabajamos en lo que llamamos Emerging Technologies Adoption Programme. Es un programa estructurado con el que nuestros clientes definen en muy poco tiempo una estrategia tecnológica y un plan de acción para aprovechar las oportunidades de negocio que ofrecen, como las antes mencionadas u otras como el aprendizaje automático y la computación cognitiva.  El programa incluye una fase de concienciación en la que la empresa aprende a entender los aspectos relevantes de la tecnología. Posteriormente, un proceso de cocreación permite al cliente aportar el conocimiento de su negocio mientras Opinno comparte su sabiduría tecnológica. Esta sinergia permite definir nuevas oportunidades de negocio de interés que son sujetas a un análisis de viabilidad técnica y económica. Toda la información resultante es la que permite codiseñar un roadmap tecnológico del que se define el plan de acción con un análisis AS-IS TO-BE. Finalmente, nos ensuciamos las manos y acompañamos al cliente en el proceso de prototipado de soluciones que permitan validar las oportunidades de negocio con clientes reales de forma ágil.

En estos momentos ya estamos colaborando en el desarrollo de un solución biométrica para la contratación online de servicios de telefonía para un gran operador. También estamos trabajando en una app móvil desde la que interactuar con servicios e infraestructuras de un edificio (smart building) para una gran empresa del sector inmobiliario. Estos son solo dos ejemplos de dos empresas que se han lanzado a explorar las oportunidades que las nuevas tecnologías les ofrecen, pero os garantizo que hay muchas más ahí fuera, esperando a que una empresa las encuentre.